Le han estafado en cripto: cómo distinguir a un perito de una segunda estafa
A quien acaba de perder dinero en una estafa cripto le llueven ofertas para recuperarlo. Casi todas son una segunda estafa. Estas son las señales.
El patrón de la segunda estafa
Existe un tipo de fraude que se dirige específicamente a las víctimas de estafas con criptomonedas: las llamadas estafas de recuperación de fondos (recovery scams). Funcionan porque encuentran a la víctima en el peor momento —acaba de perder dinero, tiene urgencia y quiere creer— y le ofrecen exactamente lo que necesita oír.
Suelen contactar por redes sociales, Telegram o correo poco después del fraude original. En ocasiones se presentan como agencias de recuperación, bufetes internacionales o incluso como organismos oficiales.
Señales de alarma
Desconfíe si quien le ofrece ayuda:
- Garantiza la recuperación del dinero, o da un porcentaje de éxito. Nadie puede garantizarlo: depende de un procedimiento judicial y de la cooperación de terceros en otras jurisdicciones.
- Pide un pago por adelantado condicionado a recuperar los fondos, especialmente si pide ese pago en criptomonedas.
- Le solicita su frase semilla, sus claves privadas o acceso a su monedero. Ningún profesional legítimo necesita eso jamás. Entregarlas equivale a entregar el dinero.
- Le pide instalar software de control remoto en su equipo para «hacer la gestión».
- Dice poder identificar al titular de una cuenta de un exchange. Un perito no puede: los datos en poder de los prestadores de servicios solo se obtienen mediante autorización judicial (art. 588 ter j LECrim).
- Le contacta él a usted justo después de la estafa. Sus datos pueden estar circulando en listas de víctimas.
Qué puede hacer realmente un perito
Un perito informático no recupera dinero. Lo que hace es producir evidencia técnica que su abogado pueda utilizar:
- Trazar el recorrido de los fondos en la cadena de bloques, incluso a través de varios saltos, servicios de mezcla y puentes entre redes.
- Identificar el destino final: normalmente un proveedor de servicios de criptoactivos (un exchange), que es el punto donde el rastro puede conectarse con una identidad —pero solo por vía judicial.
- Preservar la evidencia con cadena de custodia, de modo que sea utilizable en el procedimiento.
- Redactar un dictamen comprensible que sirva de soporte técnico a la denuncia o querella y a la solicitud de las diligencias y medidas cautelares que procedan (art. 127 octies del Código Penal; arts. 589, 597 y 764 LECrim).
Dicho claramente: el perito aporta la prueba; la recuperación, si llega, la decide un tribunal. Y no siempre es posible.
Un matiz sobre la trazabilidad
La cadena de bloques es pública, y eso permite seguir el dinero con bastante precisión. Pero conviene entender dos límites:
- Seguir los fondos no es identificar a la persona. La trazabilidad termina en direcciones y en servicios; poner nombre detrás requiere que el órgano judicial se dirija al prestador.
- Rastrear no es congelar. Solo la autoridad judicial puede acordar medidas sobre esos fondos, y su eficacia depende de que el prestador esté sujeto a una jurisdicción cooperante.
Qué hacer si le acaba de ocurrir
- No pague a nadie que le prometa recuperar el dinero.
- Conserve todo: capturas con fecha, correos, conversaciones, direcciones de monedero, identificadores de transacción (hash), nombres de las plataformas y del contacto.
- No mueva los fondos que le queden ni revoque aprobaciones sin asesoramiento, si sospecha que su monedero está comprometido: puede destruir evidencia útil.
- Denuncie ante la Policía Nacional o la Guardia Civil, y consulte con un abogado.
- Si necesita soporte técnico, busque a un perito que le explique qué no puede hacer antes que lo que promete conseguir.
Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico ni financiero.